jueves, 12 de abril de 2012

Entrevista a la abuela Margarita “Cuando quiero algo me lo pido a mi misma”

Comparto con ustedes esta hermosa nota que me lo compartieron a mi en facebook. Transmite parte de la escencia... o mejor dicho, tiene la escencia de lo que queremos transmitir en esta pequeña bitácora.

Ima Sanchez. Publicado en ‘La Contra’, diario La Vanguardia
ABuela MargaritaLa Abuela Margarita, curandera y guardiana de la tradición maya, se crió con su bisabuela, que era curandera y milagrera. Practica y conoce los círculos de danza del sol, de la tierra, de la luna, y la búsqueda de visión. Pertenece al consejo de ancianos indígenas y se dedica a sembrar salud y conocimiento a cambio de la alegría que le produce hacerlo, porque para sustentarse sigue cultivando la tierra. Cuando viaja en avión y las azafatas le dan un nuevo vaso de plástico, ella se aferra al primero: ‘No joven, que esto va a parar a la Madre Tierra’. Rezuma sabiduría y poder, es algo que se percibe con nitidez. Sus rituales, como gritarle a la tierra el nombre del recién nacido para que reconozca y proteja su fruto, son explosiones de energía que hace bien al que lo presencia; y cuando te mira a los ojos y te dice que somos sagrados, algo profundo se agita.
Ella nos dice: ‘Tengo 71 años. Nací en el campo, en el estado de Jalisco (México), y vivo en la montaña. Soy viuda, tengo dos hijas y dos nietos de mis hijas, pero tengo miles con los que he podido aprender el amor sin apego. Nuestro origen es la Madre Tierra y el Padre Sol. He venido a la Fira de la Terra para recordarles lo que hay dentro de cada uno.’

-¿Dónde vamos tras esta vida?
-¡Uy hija mía, al disfrute! La muerte no existe. Las muerte simplemente es dejar el cuerpo físico, si quieres.

-¿Cómo que si quieres…?
-Te lo puedes llevar. Mi bisabuela era chichimeca, me crié con ella hasta los 14 años, era una mujer prodigiosa, una curandera, mágica, milagrosa. Aprendí mucho de ella.

-Ya se la ve a usted sabia, abuela.
-El poder del cosmos, de la tierra y del gran espíritu está ahí para todos, basta tomarlo. Los curanderos valoramos y queremos mucho los cuatro elementos (fuego, agua, aire y tierra), los llamamos abuelos. La cuestión es que estaba una vez en España cuidando de un fuego, y nos pusimos a charlar.

-¿Con quién?
-Con el fuego. ‘Yo estoy en ti’, me dijo. ‘Ya lo sé’, respondí. ‘Cuando decidas morir retornarás al espíritu, ¿por qué no te llevas el cuerpo?’, dijo. ‘¿Cómo lo hago?’, pregunté.

-Interesante conversación.
-’Todo tu cuerpo está lleno de fuego y también de espíritu -me dijo-, ocupamos el cien por cien dentro de ti. El aire son tus maneras de pensar y ascienden si eres ligero. De agua tenemos más del 80%, que son los sentimientos y se evaporan. Y tierra somos menos del 20%, ¿qué te cuesta cargar con eso?’.

-¿Y para qué quieres el cuerpo?
-Pues para disfrutar, porque mantienes los cinco sentidos y ya no sufres apegos. Ahora mismo están aquí con nosotras los espíritus de mi marido y de mi hija.

-Hola.
-El muertito más reciente de mi familia es mi suegro, que se fue con más de 90 años. Tres meses antes de morir decidió el día. ‘Si se me olvida -nos dijo-, me lo recuerdan’. Llegó el día y se lo recordamos. Se bañó, se puso ropa nueva y nos dijo: ‘Ahora me voy a descansar’. Se tumbó en la cama y murió. Eso mismo le puedo contar de mi bisabuela, de mis padres, de mis tías…

-Y usted, abuela, ¿cómo quiere morir?
-Como mi maestro Martínez Paredes, un maya poderoso. Se fue a la montaña: ‘Al anochecer vengan a por mi cuerpo’. Se le oyó cantar todo el día y cuando fueron a buscarle, la tierra estaba llena de pisaditas. Así quiero yo morirme, danzando y cantando. ¿Sabe lo que hizo mi papá?

-¿Qué hizo?
-Una semana antes de morir se fue a recoger sus pasos. Recorrió los lugares que amaba y a la gente que amaba y se dio el lujo de despedirse. La muerte no es muerte, es el miedo que tenemos al cambio. Mi hija me está diciendo: ‘Habla de mí’, así que le voy a hablar de ella.

-Su hija, ¿también decidió morir?
-Sí. Hay mucha juventud que no puede realizarse, y nadie quiere vivir sin sentido.

-¿Qué merece la pena?
-Cuando miras a los ojos y dejas entrar al otro en ti y tú entras en el otro y te haces uno. Esa relación de amor es para siempre, ahí no hay hastío. Debemos entender que somos seres sagrados, que la Tierra es nuestra Madre y el Sol nuestro Padre. Hasta hace bien poquito los huicholes no aceptaban escrituras de propiedad de la tierra. ‘¿Cómo voy a ser propietario de la Madre Tierra?’, decían.

-Aquí la tierra se explota, no se venera.
-¡La felicidad es tan sencilla!, consiste en respetar lo que somos, y somos tierra, cosmos y gran espíritu. Y cuando hablamos de la madre tierra, también hablamos de la mujer que debe ocupar su lugar de educadora.

-¿Cuál es la misión de la mujer?
-Enseñar al hombre a amar. Cuando aprendan, tendrán otra manera de comportarse con la mujer y con la madre tierra. Debemos ver nuestro cuerpo como sagrado y saber que el sexo es un acto sagrado, esa es la manera de que sea dulce y nos llene de sentido. La vida llega a través de ese acto de amor. Si banalizas eso, ¿qué te queda? Devolverle el poder sagrado a la sexualidad cambia nuestra actitud ante la vida. Cuando la mente se une al corazón todo es posible. Yo quiero decirle algo a todo el mundo…

-¿…?
-Que pueden usar el poder del Gran Espíritu en el momento que quieran. Cuando entiendes quién eres, tus pensamientos se hacen realidad. Yo, cuando necesito algo, me lo pido a mí misma. Y funciona.

-Hay muchos creyentes que ruegan a Dios, y Dios no les concede.
-Porque una cosa es ser limosnero y otra, ordenarte a ti mismo, saber qué es lo que necesitas. Muchos creyentes se han vuelto dependientes, y el espíritu es totalmente libre; eso hay que asumirlo. Nos han enseñado a adorar imágenes en lugar de adorarnos a nosotros mismos y entre nosotros.

-Mientras no te empaches de ti mismo.
-Debemos utilizar nuestra sombra, ser más ligeros, afinar las capacidades, entender. Entonces es fácil curar, tener telepatía y comunicarse con los otros, las plantas, los animales. Si decides vivir todas tus capacidades para hacer el bien, la vida es deleite.

-¿Desde cuándo lo sabe?
-Momentos antes de morir mi hija me dijo: ‘Mamá, carga tu sagrada pipa, tienes que compartir tu sabiduría y vas a viajar mucho. No temas, yo te acompañaré’. Yo vi con mucho asombro como ella se incorporaba al cosmos. Experimenté que la muerte no existe. El horizonte se amplió y las percepciones perdieron los límites, por eso ahora puedo verla y escucharla, ¿lo cree posible?

-Sí.
-Mis antepasados nos dejaron a los abuelos la custodia del conocimiento: ‘Llegará el día en que se volverá a compartir en círculos abiertos’. Creo que ese tiempo ha llegado.


domingo, 25 de marzo de 2012

un camino

Hola amigos!
Leí hace poco una nota de El Monasterio, http://elmonasterio.org/escritos/2012/01/20/durmiendo-o-despertando, un blog que sigo hace mucho, una nota muy simple pero muy linda sobre el "despertar". 
Quería compartir con ustedes un comentario, que es parte mi proceso personal, y creo que quizás este blog es. justamente, parte de la catarsis de todo eso.

Mi despertar comenzó hace algunos años, cuando en mi pueblo encontré un cartelito que decía “Gnosis. Sabiduría del ser y del saber”. Fui a cuatro clases como mucho, pero me basto para que mi cabeza haga un clic y todo mi mundo cambie. Empece a leer sobre otras religiones, en un principio orientales (bajo el impulso de la pregunta, que hubiera sido de mí si hubiera nacido en china?). Visite todo tipo de templos. Seguí leyendo, seguí buscando (y en ese camino me encontré con este monasterio, que se convirtió en mi punto de partida para nuevas preguntas y descubrimientos). Mi objetivo era trasladarme a cada comunidad a cada secta, pisar su tierra, mirar al cielo y poder entender el mundo de la misma forma, comprenderla y comunicarme como ellos lo  hacían, lo hacen. Hasta que empece a comprender que no era necesario eso (que fue importante como proceso de aprehensión), pero que debía pisar mi tierra, mi tierra colorada y sentir y comprender el mundo desde mi ser, contemplando el paisaje, el cielo, los vientos, el sol; sintiendo los aromas del campo, de las hierbas, del cemento, de la ciudad, de los bosques misioneros; saboreando las comidas típicas de la gente de esta tierra, los guaraníes, así como también del mestizaje, de los alemanes (porque mi sangre es ese blend de sangre criolla y alemana) que es parte de la historia, del destino, pero al fin, yo soy un producto de todo eso. Escuchando los sonidos, la música del universo; y conociendo las texturas con mis manos, con mi cuerpo. 
Las practicas de la meditación me son necesarias para encontrar paz, tranquilidad. Sentir y emanar mas amor, como agradecimiento a la pachamama, al universo, por darme mas de lo que merezco, por estar sana, por estar rodeada de gente maravillosa, por regalarme los mejores cielos..
Se que es un camino largo, pero prometedor. Sigo descubriendo el mundo, sigo dando tropiezos, sigo aprendiendo, sigo sintiendo.
Cada uno tiene su propia experiencia, te golpean la cabeza de diferentes modos. Cada uno se debe hacer cargo de lo que le pasa, de lo que hace, de las consecuencias de sus actos, de sus palabras. Valorar el silencio, el tiempo y las energías (como escuche alguna vez: practicar la ecología con el cuerpo). Si bien todos queremos ayudar a los que nos rodean, a veces, hasta nos `enfermamos` por personas que están muy dormidas, por querer ayudarlas. De alguna forma el universo golpea -en el buen sentido-, quizá para esa persona no es el momento, por lo que debemos aprender a administrar el tiempo y las energías que dedicamos a otros. 
Para terminar, hay tantos caminos como seres, cada uno vive/muere, comprende de forma diferente. Solo tenemos que ser RESPONSABLES, de nuestra luz, de nuestro camino.
Me encanto la nota!
Abrazos cósmicos!!
 

miércoles, 25 de enero de 2012

"...bajó de la nube dorada con las alas extendidas y voló sobre el paisaje nocturno de su alma, hacia el hogar de su corazón"

jueves, 19 de enero de 2012

MISIONES I


                                                                            
    







                           
                         

 




El beso de los Dioses:

 (Pasarela destruida por inundación del año 1992)

 Antigua pasarela:


 








Garganta del Diablo:

                                                                                                                                                                                                                       

Mapa del Parque Cataratas del Iguazú:
 
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           Cuidado con los sombreros!! 
                       


                                                                                                                  
AQUI ESTA MISIONES

Galopa Misionera
Letra y música: Daniel Ángel Stéfani

Aquí está Misiones con toda su fuerza;
con todo el encanto de su gran belleza.
Te ofrece su tierra colorada y fértil
y brinda a tus ojos su naturaleza.
Aquí está Misiones con su gente franca
que quiere a su tierra, la cultiva y canta;
que busca en el río su sueño dorado
y vibran galopas desde su garganta.
(Estribillo)
Misiones está aquí. Madera y yerbatal.
Alfombra del teal y sierra vertebral
y un sol que se reclina pintando el Paraná.
Misiones está aquí. Tabaco y naranjal.
Misiones es volcán que empieza a erupcionar
y va arrojando flores y ríos de amistad.
II
Aquí está Misiones, valiente y hermosa
hoy abre su entraña en piedras preciosas.
Fulgor de amatista, cristal y topacio,
geodas azules y brillos de cuarzo.
Aquí está Misiones. Si hay algo que falta
está en la imponencia de las cataratas;
rugidos de tigres bajan por sus aguas
hacia San Ignacio, ruinas legendarias.
                                                                                                                                                                                                                                                                       

martes, 27 de diciembre de 2011

La ética de Mastropiera

Para hablar de ética es indispensable que me presente: me llamo Ergo Tácito (ya se, feo nombre, pero así me bautizaron). Soy un hombre que conoció el mar cuando ya sus cabellos eran blancos.

Soy hermitáneo y el mar es mi conexión con el cosmos.

De más está decir que todas las horas que puedo, paso contemplando. Como el romper de las olas en la playa y la infinitud del horizonte me obsequiaron el don de la telepatía, así conocí a Mastropiera y sus amigos.

Pero ella es algo único, no sólo en el mar sino en el Reino.

De joven leí "el hombre mediocre" de José Ingenieros. Ese libro declara que las máximas virtudes son tres: el heroísmo, la santidad y la genialidad. 


Tarde demasiado tiempo en darme cuenta que mi amiga telépata reunía en ella esas virtudes y otras mas: inocencia, bellesa, generosidad. Pero también tiene su carácter. Es misteriosa, cómo entenderla? sólo a través del Amor Universal, desinteresado, genial, heroico.

Antiguamente el mundo viejo encargaba trabajos así a un tal hércules.

Posiblemente el mundo nuevo se inspire en los actos de Mastropiera. 

Los peces no saben lo que es ética.

Mi amiga la practica mejor que un humano.
Me gusta meditar a orillas del mar.